jueves, 29 de junio de 2017

China para hipocondríacos || Libros viajeros

Reseña del libro China para hipocondríacos de José Ovejero.

A veces vemos destinos hermosos dónde podríamos viajar, cuando de repente mi voz interior (apoyada de las noticias amarillistas) me comienza a alertar del tétanos, los insectos, los conflictos políticos, la delincuencia, espanto a Eric y termino hecha bolita en un rincón de la recámara viendo vídeos de "como sobrevivir a..."
Te estoy hablando a ti... Australia.

Bueno, al menos este libro nos permitió conocer a una persona así de hipocondríaca pero increíblemente aventurera; antes de hablar más ¡que venga la sinopsis!




El libro es un diario de viajes en el cuál su protagonista nos habla de un sentimiento muy extraño, el sentimiento de extrañar estar en algún lugar que no conoce, es decir, extrañar esa emoción o lejanía; pero el problema es que es un hipocondríaco, le tiene miedo a todo y las condiciones en las que se encontraba china en ese momento no ayudaban mucho.

A través de este libro podemos conocer a detalle la China de hace casi 2 décadas, pero no de la forma en la que las guías de viajes turísticos lo describen ni como las agencias de viajes lo planean, sino de la forma más cercana a la sociedad; e incluso podemos apreciar de una forma muy grata ese choque de culturas que existe entre los occidentales y los orientales, un ejemplo de esto es el gran secreto de por qué los chinos escupen al suelo, no ayudan a alguien cuando se cae o por que lucen tan distantes las parejas.

El libro se divide en dos partes, en primer lugar nos narra su experiencia en solitario en un intento por familiarizarse con el idioma y la cultura oriental, la segunda parte se enfoca en un viaje por diferentes provincias acompañado de su pareja.

La narración de Ovejero es asombrosa y capaz de atrapar a cualquier persona, tiene esa calidez en el texto que te permite sentir que te susurra sus vivencias, esa mezcla de sorpresa, odio, miedo, asco, alegría, melancolía y amor tan bien explicados que es casi imposible no contagiarte.
En ocasiones la lectura se vuelve tan cercana que lo sientes como amigo, otras veces tan surrealista que es imposible creer que algunas partes de su viaje en realidad hayan sucedido.


Quisiermos recalcar la parte del libro en la que describe a su pareja de una forma tan romántica, tan poética y tan determinada... No lo sé, esa parte nos hizo un hueco en el pecho porque en ese momento nos dimos cuenta de que no estábamos ante un simple cuaderno de viajes sino que me encontraba frente a una narración que me permitía entrar en la vida y comprender la filosofía de alguien del cual nos sentíamos completamente ajenos al leer por primera vez el título.

Aunque el libro tenga más años que nosotros, nos permitió la oportunidad de viajar en el tiempo, de conocer lugares mágicos y desolados desde mi silla, de encariñarnos con personas a las que jamás les dirigimos la palabra, de conocer una realidad como nunca lo hubiésemos imaginado. Lo más fascinante fue que nos despertó el deseo de descubrir, de crear nuestras memorias, de sentir melancolía por tiempos pasados y por no saber de personas a las que jamás tuvimos el placer de estrecharles la mano; pero sobre todo, nos hizo sentir que deberíamos estar ahí, recorrer nuestro propio sendero y ver los cambios que se presentan desde dentro de la sociedad.
Como él lo plantea "Sólo vale la pena volver a un lugar, cuando éste, ya ha cambiado por competo".

Esta fue una reseña cortita, por favor lean este maravilloso libro que nos dejo un asombroso sabor de boca, agradezcemos mucho al Profesor Dario Salas por esta oportunidad y no olviden que no hay vida más perfecta que una vida entre páginas y letras.